Gimnasios verdes, ¿cómo funcionan?

La idea de generar energía por una actividad humana se está aplicando ya en varios lugares del mundo. Por ejemplo, en Brasil algunos presos reducen sus condenas pedaleando para generar electricidad para el alumbrado de la ciudad; en otros sitios, también existen discotecas que aprovechan los pasos de baile para energizar el local; y en algunas ciudades los peatones.

El mercado verde se mantiene en constante avance e investigación difundiendo resultados antes impensados, tales como aparatos que hacen posible que la energía que genera el cuerpo bailando puede recargar un teléfono celular y, con una acumulación mayor, puede producir grandes cantidades energéticas, suficientes incluso para alimentar a un club nocturno completo.

 

 

¿Cómo funcionan?

La principal idea este tipo de negocio es no afectar al medio ambiente al mismo tiempo que cuida de la salud de sus clientes y entrega todos los elementos para que esculpan sus cuerpos. Los gimnasios sustentables, están equipados con aparatos que almacenan la energía que gastan sus clientes ejercitándose y la reutilizan en el abastecimiento eléctrico del gym, reduciendo drásticamente el gasto de la energía convencional.

 

 

Se produce energía a través de las bicicletas de spinning y elípticas. Éstas se encuentran conectadas a un generador, de manera que cuando se pedalean generan energía cinética que es transformada en electricidad (en conjunto se llegan a obtener 750 watts) y posteriormente es inyectada a la red eléctrica de todo el local.

Está comprobado que, en promedio, la mayor parte de los usuarios pueden generar entre 50 y 150 watts con tan solo media hora de ejercicio. Estos gimnasios utilizan productos de limpieza ecológicos y naturales.

 

 

Generalmente no se permite el uso de plásticos dentro, como botellas de pet, los suelos son fabricados con neumáticos reciclados y cuentan con paneles solares foto-voltaicos que generan casi 3 kilowatts de electricidad.

La conciencia ecológica no termina allí, en estos recintos no utilizan papelería para su administración y la mayoría del equipamiento se apaga cuando no está en uso. Sin duda son una opción divertida y ecológica para quienes disfrutan de ejercitar su cuerpo todos los días. ¿No crees?